La Asociación de Mujeres Gitanas de Euskadi (AMUGE) y la asociación de juventud gitana Romi Berriak celebró la semana pasado en Bilbao el encuentro “Alianzas hacia la construcción de una agenda común gitana feminista”, con la participación de 17 activistas gitanas de referencia del Estado español.
Esta jornada interna de trabajo ha dado continuidad al I. Congreso Internacional de Antigitanismo de Género, que organizaron AMUGE y Romi Berriak en octubre de 2022. Mientras que ese congreso avanzó (mediante ponencias y grupos de trabajo) en la conceptualización del antigitanismo de género y cómo éste impacta en los distintos ámbitos de la vida de las mujeres gitanas, el encuentro de este año ha consistido en un debate en plenaria para consesuar posicionamientos políticos del movimiento de mujeres gitanas en el Estado español, así como explorar nuevas estrategias para fortalecer nuestra incidencia frente a las políticas públicas, el movimiento feminista y la propia comunidad gitana.
En este encuentro, financiado por el Gobierno Vasco y el Fondo de Mujeres Calala, hemos participado 17 mujeres gitanas de Euskadi, Navarra, Cataluña, Andalucía y Madrid, de edades comprendidas entre los 22 y los 58 años, de profesiones tan dispares como mediadoras interculturales, educadoras sociales, vendedoras de mercadillo, orientadoras laborales, deportistas, promotoras de salud, abogadas, académicas, repartidoras, ilustradoras o políticas, entre otras.
Las participantes hemos puesto en valor los procesos de convertir la rabia personal de haber sido discriminadas en el espacio público por ser mujeres gitanas en potencia política contra un sistema capitalista, racista, clasista y machista.
Por otro lado, hemos criticado especialmente la narrativa de “la primera gitana en…”, porque expone mediáticamente a mujeres en concreto, invisibiliza al resto y borra el legado de sus antepasadas.
Y es que, frente al estereotipo antigitano que nos caricaturiza como mujeres sometidas a los hombres gitanos, a lo largo de la jornada se han subrayado las resistencias de las mujeres gitanas, empezando por las de sus madres, tías y abuelas, a las que les tocó una vida errante que incluyó parir en los bosques mientras a sus maridos los apresaba la policía solo por ser gitanos.
View this post on Instagram
Las asistentes hemos puesto en valor también los hitos en la historia de nuestras organizaciones. Así, hemos recordado iniciativas como las manifestaciones para denunciar discriminación laboral hacia una mujer gitana en Estella-Lizarra, la lucha para que se implentase el modelo D en las escuelas de Otxarkoaga, la creación de una asignatura sobre historia y cultura gitana en la Universidad de Alcalá, el desarrollo de un proyecto para promover que las mujeres gitanas se saquen el carné de conducir en el barrio de La Mina de Barcelona o la creación de la editorial de literatura Altramuz, que pone la diversidad en el centro.
A lo largo de la jornada hemos debatido temas de actualidad como el auge de la extrema derecha, las potencialidades y riesgos del activismo digital, o las sentencias que consideran la cultura gitana como atenuante en delitos de violencia de género y agresión sexual contra niñas gitanas.
Finalmente, hemos explorado nuevas herramientas para la emancipación del pueblo gitano, teniendo en cuenta que la academia, los partidos políticos o el feminismo hegemónico son entornos que tienden a expulsarnos o a instrumentalizarnos. Entre otras, hemos mencionado el impulso del trabajo en red entre entidades y profesionales gitanas, así como priorizar la incidencia con las mujeres gitanas mayores en tanto que referentes en las comunidades.
En definitiva, a través de la declaración política consensuada que adjuntamos, hemos asumido el compromiso de continuar juntándonos, soñando, confabulando y construyendo juntas.