febrero 10, 2023 amuge

¡Basta de antigitanismo de género en los comercios! Aski da!

Tamara Clavería y Manuela Vega exponen nuestras denuncias a los medios de comunicación

Tamara Clavería y Manuela Vega exponen nuestras denuncias a los medios de comunicación

En las últimas semanas, siete mujeres gitanas (incluida una chica de 17 años) han acudido a nosotras para denunciar la discriminación que han sufrido en tres conocidas tiendas de Bilbao. Nos hemos propuesto que estas persecuciones, que nos humillan y refuerzan un trauma que es histórico, dejen de ser algo habitual y comiencen a ser noticia.

Por eso, además de acompañar a las afectadas en procesos de denuncia, queremos gritar que basta ya de deshumanizarnos y de humillarnos, que nuestros cuerpos y los de nuestras niñas no se tocan. Hemos organizado un desayuno informativo con los medios y una manifestación por la Gran Vía de Bilbao. Picha en «leer más» para ver fotos, leer el comunicado y ver algunas de las noticias publicadas en prensa.

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Azken asteotan, zazpi emakume ijitok (17 urteko neskato bat barne) babesa eskatu digute Bilboko hiru denda ezagunetan jasan duten diskriminazioa salatzeko. Erabaki dugu albiste bihurtzea orain arte normaltzat jo den hori, halako umiliazioek historikoa den trauma bat indartzen dutelako.

Horregatik, kaltetuei salaketa-prozesuan laguntzeaz gain, lau haizetara esan nahi dugu ez dugula etengabeko deshumanizazioa eta umiliazioa jasango. Gosari informatibo bat antolatu dugu AMUGEn eta manifestazio bat Bilboko Gran Vian. Segi irakurtzen, komunikatua, argazkiak eta albisteak ikusteko.

BASTA YA! DOSTA! ASKI DA!

Manifestación, foto de Ecuador Etxea

Manifestación, foto de Ecuador Etxea

 
COMUNICADO

La Asociación de Mujeres Gitanas de Euskadi (AMUGE) y la asociación de juventud gitana Romi Berriak hemos convocado hoy una rueda de prensa y esta manifestación porque estamos hartas de constatar el acoso sistemático que vivimos las mujeres gitanas en los establecimientos comerciales. Hemos recibido dos casos de humillaciones a siete mujeres que han colmado el vaso de nuestra indignación y nuestro dolor.

Uno de los casos coincide con lo que hemos normalizado: ir de compras y sentir a un trabajador todo el rato encima de nosotras. La novedad es que hemos tomado conciencia de la necesidad de utilizar los distintos mecanismos jurídicos y administrativos que ofrece nuestro marco institucional para terminar con la impunidad.

El otro caso nos ha revuelto especialmente, porque se ha dado un salto muy preocupante: según verbalizan las afectadas, estaban mirando ropa en una conocida tienda, cuando unos seis agentes de policía irrumpieron, las retuvieron en los probadores y les aplicaron un registro material y corporal, teniendo que quedarse en ropa interior.

De acuerdo con el contenido de su relato, los agentes intervinientes se negaron a explicar la motivación de esa actuación y circunstancias del aviso por un supuesto hurto y, cuando ellas les preguntaron si era por ser gitanas, uno de los agentes las amenazó con denunciarlas por llamarle racista.

Una vez comprobado que no habían robado, la policía se fue sin darles ninguna explicación ni mucho menos pedir perdón.

Las siete mujeres han expresado que se sintieron angustiadas, acosadas, avergonzadas por la exposición pública y estigmatizadas. Las entendemos bien, porque todas nosotras sabemos lo que es ser tratadas constantemente como sospechosas en el espacio público por el hecho de ser mujeres gitanas.

Sabemos que no son dos casos aislados, sino que hay toda una cultura empresarial en la que se normaliza que el personal de tienda y de seguridad nos ponga en el punto de mira en cuanto nos identifica como gitanas. Recordemos que AMUGE demostró en 2021 el carácter sistemático de estas prácticas a través de una investigación basada en la metodología testing.

Por ello, más allá de reclamar medidas de sanción y reparación a las empresas responsables de estas actuaciones y al cuerpo policial implicado, queremos que nuestra denuncia pública sirva también para lograr la implicación de los establecimientos comerciales, de las instituciones y de la ciudadanía.
Es inaceptable que siete mujeres reciban un trato tan deshumanizador, humillante, estigmatizante y arbitrario, y que ninguna de las personas que estaba en la tienda les brindase su apoyo o las sostuviera de alguna manera.

Exigimos a los establecimientos comerciales que revisen sus políticas de contratación y de atención al público para garantizar un trato de igualdad y respeto a todas las personas. Es necesario que desarrollen protocolos para prevenir e intervenir ante actuaciones basadas en prejuicios racistas. De lo contrario, estarán incumpliendo la Ley Integral 15/2022, de 12 de julio, para la igualdad de trato y la no discriminación.

A la policía y las empresas de seguridad privada también les recordamos lo que establece esa misma ley: que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad evitarán la utilización de perfiles discriminatorios sin una justificación objetiva.

Y a la sociedad en general le pedimos que no se quede inmóvil ante situaciones de este tipo, en las que vemos a mujeres llorando por estas humillaciones públicas. Necesitamos que se queden, que observen, que no piensen que “algo habrá hecho”, que ejerzan de testigos morales.

Queremos un futuro mejor para nuestras criaturas, que crezcamos en convivencia para superar el trauma histórico y sistemático que hemos sufrido, y que se seguirá traduciendo en desconfianza y distancia si no hacemos efectiva la sororidad o penjhalipen, que decimos en romanó.

Para ello, nos hemos propuesto convertir la normalidad en noticia. Vamos a denunciar públicamente cada caso y vamos a ir hasta el final también por todas las vías jurídicas y de incidencia a nuestro alcance. Hemos pasado demasiado tiempo asumiendo que nos persigan por el hecho de ser gitanas.

Por eso hoy decimos: ¡¡BASTA YA! ASKI DA! DOSTA!

¡Nuestros cuerpos y los de nuestras niñas no se tocan!

¡Si tocan a una respondemos todas!

¡No más antigitanismo de género en los establecimientos comerciales!