Desde esta área, impulsamos iniciativas diseñadas con la finalidad específica de promover la igualdad entre hombres y mujeres, así como entre personas gitanas y no gitanas, siempre desde un enfoque interseccional con una mirada gitana.

Tenemos en marcha diferentes procesos, la mayoría a largo plazo. En primer lugar, uno de los espacios más especiales para nosotras, y de recorrido más largo, son las escuelas de empoderamiento.  Se trata de sesiones semanales, con grupos fijos de mujeres gitanas, donde se promueven actividades de formación, reflexión, prevención de las violencias machistas y empoderamiento individual, colectivo y político. En este espacio no sólo nos formamos sino que también buscamos un rato para nosotras, para compartir y aprender las unas de las otras y cuidarnos. Actualmente desde AMUGE acompañamos tanto grupos de mujeres jóvenes, como de mujeres mayores.

Por otro lado, hemos creado un coro feminista de mujeres gitanas, con la idea de desmontar estereotipos sobre las mujeres gitanas y fomentar la igualdad a través de nuestras voces. Utilizamos las artes escénicas para denunciar el antigitanismo de género que nos atraviesa, y lo hacemos a nuestra manera, gitana y rebelde: combinando flamenco con euskera, utilizando letras feministas gitanizadas, etc.

Pensamos que, como mujeres feministas, necesitamos hacer todo lo posible para erradicar las violencias machistas. En este sentido, desde 2012, AMUGE participa en TARTEKARI SAREA, red de agentes de apoyo social a mujeres víctimas de violencia de género, que realiza una labor de sensibilización, prevención, detección, canalización y acompañamiento en situaciones de violencia de género.

Por otro lado, en colaboración con Emakunde, en 2021 se ha elaborado un diagnóstico para el diseño de una formación con perspectiva gitana a profesionales del sistema de atención a víctimas de violencia de género en la Comunidad Autónoma de Euskadi (CAE). El diagnostico cuenta con dos componentes principales: por un lado, la percepción de las mujeres gitanas residentes en la CAE sobre la violencia contra las mujeres; por otro, la percepción de las mujeres gitanas sobre los servicios esenciales de atención a víctimas y sobrevivientes de violencia (SEAVS). Desde entonces se ha empezado un proceso que incluye la difusión de los resultados del diagnóstico y la formación de profesionales de los SEAVS.

En este sentido, para nosotras es fundamental trabajar también con los hombres y, por eso, desde 2015 emprendimos un proceso de sensibilización y formación de hombres gitanos en masculinidades no hegemónicas. Diferentes grupos de hombres, a lo largo de los años, se han encontrado semanalmente para cuestionar el rol masculino tradicional y proponer modelos alternativos de masculinidad no hegemónica.

Por último, tenemos muy clara la importancia de la lucha de nuestras madres, abuelas y antepasadas, y por eso empezamos un proceso que llamamos “Huellas”, las huellas de todas aquellas mujeres gitanas vascas que son referentes por su trayectoria de vida. Con este proceso pretendemos recuperar y dar a conocer nuestra memoria histórica; rescatar la historia silenciada de esas mujeres que habitan tierras vascas desde hace más de 600 años. En el marco de esta iniciativa, se están trabajando diferentes tipos de materiales, y se ha publicado un libro: “ROMANI HADIN. Tras las huellas de las mujeres gitanas”.